En este post te voy a contar cómo empecé a hacer yoga y, en concreto, ashtanga yoga. No es que sea una gran historia, pero es mi historia ;-)

Si te interesa aquí la tienes:

Empecé a hacer yoga en casa porque no podía ir a clases, tanto por falta de dinero como de tiempo. Estar en paro y buscar trabajo quita mucha energía. Lo bueno es que hoy en día, en esa situación cualquiera puede recurrir a internet, libros, vídeos, tutoriales, etc. que están disponibles gratuitamente a un clic de ratón. Pero lo que suele pasar es que hay mucha información y muchos tipos de yoga, así que podemos llegar a confundirnos o abrumarnos. Creo que lo primero que hay que saber es diferenciar entre profesionales y aprendices, es decir, no todo el mundo tiene un conocimiento avalado para enseñar el yoga pero pueden ser buenos ejemplos para ti, siempre y cuando seas consciente de que si sigues sus consejos es bajo tu propia responsabilidad. Al final, es un@ mismo quien conoce su cuerpo, sus propias limitaciones, sus circunstancias, sus lesiones, …

Yo, como periodista que soy, estoy tratando de ser rigurosa en mi blog y contrastar la información que encuentro. Si me equivoco, trataré de rectificar y escucharé las críticas que reciba con la intención de mejorar. Pues uno tiene que hacer lo mismo con la información que busca en la red, por su propio bien. Todo lo que aparecerá en el blog estará basado en mi propia experiencia (como dice Blanca, una yogui que conocí en Instagram), en lo que aprendo en mis clases, en libros que leo, pero cada un@ debe saber si está capacitado o no para seguir las recomendaciones, los consejos o trucos que lea aquí o en otros blogs. Ya  estás viendo que no soy monitora de yoga ni tengo formación al respecto. Solo soy una ashtangui, una aprendiz (como tú).

A mí me gustaría que me vieras como una amiga con la que compartes esta preciosa afición y que te ofrece su aprendizaje personal por si te sirve en tu práctica.

Como te comentaba, para mí era muy cómodo hacer yoga en casa, porque no tenía ni tiempo ni dinero para asistir a clases. Ahora quizás creo que de alguna forma todo estaba por venir. Gracias a la estabilidad que me ha dado tener un trabajo (en la compañía Delirium Teatro), pude aprovechar mis vacaciones para realizar un curso intensivo de Ashtanga Yoga, con Ana Lestard.

Me fascinó la experiencia, no solo el Ashtanga en sí, sino ella, cómo transmite las clases. Desde el principio me pareció una de esas personas con una especie de don especial. Una mezcla de humildad, sabiduría, ecuanimidad, firmeza… en resumen una energía muy buena: fuerte y dócil a la vez. Fue un mes precioso en el que me sentí parte de algo mayor, me sentí afortunada de tener a alguien que me pudiera enseñar algo tan preciado para mí, me sentí como una discípula y me tomé el curso con disciplina, seriedad y concentración, con el respeto que merece una práctica milenaria ¡No falté ni un día! Viví muchas sensaciones mientras incorporaba asanas día tras día a mi serie.

Ese curso intensivo del que jamás me olvidaré, puso a prueba mi dedicación al yoga. Me di cuenta de que sí, de que puedo y quiero dedicarme a aprender Ashtanga Yoga, todo el tiempo que me permitan el resto de cosas de mi vida.

Me las apaño para ir a sus clases y saco el tiempo y el dinero de dónde sea, jeje.

Y como me apasiona el tema he decidido dedicar otra parte importante de mi tiempo a crear este humilde blog, ya que creo que de alguna forma puedo aportar a los demás con mi experiencia diaria.  Si quieres saber por qué he creado este blog, puedes leer mi primer post Redefiniendo objetivos.

¿Qué temas trataré en el Blog Ashtangui?

  • Información sobre Ashtanga Yoga
  • Cómo empezar a practicar
  • Recomendaciones de cómo seguir un método de aprendizaje
  • Aprender a incorporar la práctica a tu día a día
  • Aprender la respiración Ujjayi
  • Cómo concentrarte en ti mism@
  • Qué asanas son las fundamentales
  • A qué le debes dar importancia y a qué no cada vez que practicas
  • Desbloquear tus límites mentales y físicos
  • Y mucho más…

A tener en cuenta antes de empezar

Creo que tomar las decisiones correctas puede marcar mucho la diferencia en la vida de una persona.

Cuando decides aprender algo está bien informarse un poco para saber si has hecho una buena elección o te has dejado llevar por la moda. No pasa nada si te equivocas, porque siempre podemos cambiar, pero también hay que tener en cuenta que nos puede producir sensación de fracaso, de insatisfacción, de infelicidad. No queremos eso. Así que, mejor saber un poco dónde te metes, ¿no crees? Después siempre podrás rectificar, aceptar las circunstancias y seguir adelante.

Además, existe otra cuestión que tiene que ver con el respeto a las tradiciones. Hablamos de miles de años de Ashtanga. Sería bonito no tomar a la ligera una práctica milenaria como esta y cuando tomamos contacto, nos guste o no, respetar sus características y adaptarnos a ella. Nadie está obligado a practicar Ashtanga, el que quiere lo hace y el que no, pues a otra cosa mariposa. Existen muchos tipos de yoga y a lo mejor aún no has dado con el tuyo. La cuestión es…

¿Es el Ashtanga adecuado para ti?

Mi respuesta a priori es que sí, siempre y cuando no seas un perezoso o perezosa.  Siempres hay una forma adecuada a las necesidades de cada uno de practicar yoga.

Ahora bien, también es verdad que el Ashtanga es de los tipos más exigentes, requiere fuerza, capacidad de concentración, flexibilidad, equilibrio, y su dinamismo requiere cierta forma física. Son cosas que se cogen con la práctica, se va de menos a más y no hay que hacerlo perfecto de entrada. Solo hay que intentarlo y con la práctica vendrán los resultados.

No lo digo yo, lo dijo Pattabhi Jois:

“Practice and all is coming”

Con esto está todo dicho. Y cuando uno lo experimenta en sus propias carnes, te das cuenta de la sabiduría de estas sencillas palabras.

Por tanto, no le des más vueltas y si hay algo dentro de ti que te está diciendo que quieres probar el Ashtanga, no lo demores más, empieza cuanto antes. Yo por ejemplo llevaba muchos años con esa pequeña inquietud dentro, pero no le daba importancia y ahora pienso que habría sido la mejor forma de invertir mi tiempo. Ahora con mi edad tendría más camino recorrido, pero a veces creo que todo lo que va pasando lo entendemos mejor con el paso del tiempo.

Ahora, por ejemplo, es un momento en que valoro mucho y agradezco que la vida me haya puesto a una profesora con conocimientos de Ashtanga en el camino. No sé si en otro momento habría estado tan receptiva.

Ahora quisiera saber cómo te sientes tú …

¿Crees que es tu momento para convertirte en Ashtangui? Cuéntamelo

3 Comentarios

  1. Carlos Daniel Gandini

    Hola Mercedes
    Me llamo Carlos Daniel Gandini soy de Argentina, estoy practicando ashtanga vinyasa y buscando información, dí con tu blog, me interesa los temas tratados y por eso quiero estar en contacto con vos.
    Quedo a tu disposición y en comunicación
    Cordiales Saludos
    CDG

    Responder
    • Merce Laynez

      Muchas gracias,Daniel. Pues aquí comparto mi experiencia con la práctica de ashtanga. Espero servirte de ayuda. Saludos!

      Responder
  2. Veronica Yanina

    Hola mercedes, me presento aunque ya me presente con vos en Instagram. Soy Yanina de Argentina y comencé hacer ashtanga hace dos años y medio…. con muchos altas y bajas x el dolor de mi cuerpo q con la edad q tengo (38) me fue hablando y recordando. Hoy sigo con dolores xq no he tomado conciencia años atrás de la importancia del cuidado de mi cuerpo y de la alimentación y hoy me pasa factura, pero desde q descubrí ashtanga comprendí todo.
    Di con tu blog y comencé a seguirte para sentirme de alguna forma acompañada en este camino q comencé (tarde, me lo lamento mucho), cómo decís vos con la disciplina q se necesita para recorrerlo con el mayor de los respetos. Gracias! Te sigo leyendo.

    Responder

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