Consejos para eventos de yoga intensivos

(y mantener tu equilibrio en la medida de lo posible)

¡Hola yogui! Lo primero de todo: muchas gracias por seguir apuntado al blog y seguir compartiendo conmigo esta pasión por el yoga :)

Este post lo podría titular así:

“Cómo asistir a un congreso de yoga y no morir en el intento.” jajajaja.

Es algo exagerado, lo sé, pero para que entiendas la sensación…

El pasado mes de mayo tuve la gran suerte de asistir a un congreso internacional de Yoga, que se celebró en Gran Canaria y fue una experiencia muy enriquecedora. Llegué encantada, pero también cansada y con algunas molestias, por lo que he decidido compartir algunas reflexiones y conclusiones, por si te sirven.

¿En qué consiste un congreso de yoga?

En este caso consistió en tres días consecutivos en los que maestros de diferentes partes del mundo daban talleres en un mismo lugar, en este caso el espectacular Hotel Sheraton Salobre de Maspalomas, en la isla de Gran Canaria. 

Estilos distintos, pero al fin y al cabo, yoga

Probé otros estilos y aprendí algunas cositas. Ya estoy pensando en el próximo post en el que intentaré, como siempre, compartir algunos truquitos para la práctica de yoga, pero primero quería dejar constancia de mi experiencia personal en el congreso y algunas recomendaciones por si piensas asistir a un evento de estas características.

El programa de un congreso suele ser muy completo, se daban cuatro clases simultáneamente en salas distintas, de estilos de yoga diferentes y tenía lugar durante todo el día, desde tempranito por la mañana hasta el anochecer.

Como puedes ver es un evento intensivo, en el que no queda otra que seleccionar a qué clases asistir y con qué profesores y ahí está la “gracia”.

¡Para mí fue toda una experiencia de la que extraigo algunas conclusiones que quiero compartir con ustedes!

Esta era la primera vez que iba con un pase completo

Este año fue muy diferente para mí, porque el año pasado solo fui  a las masterclass que dio la ashtangui Laruga Glaser (si te lo perdiste aquí tienes el post). Es una experiencia totalmente diferente.

Lo que experimenté fue que:

  • Quería aprovecharlo al máximo y, aunque teníamos una idea de a lo que quería ir, siempre había que sacrificar algo y era difícil elegir a qué clase asistir.
  • No conocía a casi ningún profesor por lo que no sabía muy bien lo que me iba a encontrar en clase y, aunque leyera sobre el estilo y el texto que venía en el programa, no sabía deducir bien la intensidad de cada clase.
  • A pesar de que traté de ser muy consciente de lo que hacía para no lesionarme, en algunas clases no te daba tiempo de poner la postura y la opción de principiante te la daban después de la avanzada. Por lo que tenías dos opciones: o dejabas de participar en la clase, o tratabas de hacer la postura como podías, con el consiguiente riesgo de hacer un movimiento brusco y lesionarte.
  • Como no quería cargar muchas cosas, llevé una mochila pequeña pero la verdad es que hubiera sido mejor una grande, porque al final iba cargando con la esterilla, la mochilita y varias bolsas, jeje.
  • Me agobié con la comida. No sabía qué comer ni cuándo, ya que necesitaba energía, pero a la vez quería estar ligera.
  • Venía de estar algo destemplada la semana anterior y me sentía floja, además la primera noche no dormí bien y tenía mucho dolor de cabeza.

Algunas claves para disfrutar fueron:

  • Estar muy bien acompañada por mis dos amigas y maestras de yoga. Con ellas todo fue mucho más fácil. Y fuera del congreso pasamos momentos súper agradables, como un bañito al atardecer en la playa y dos cenas muy ricas de risas y cháchara en un hindú y un libanés.
  • Para aliviar el dolor de cabeza me ayudaron unos aceites de esenciales que me dio mi profesora, el baño en el mar y dormir por supuesto, pero también tuve que tirar de paracetamol antes de una clase cuando ya no podía más.
  • Beber agua siempre ayuda y tener frutos secos y fruta fresca para esos momentos entre clases.

Todo esto me ha hecho aprender y sacar algunos trucos para la próxima vez.

En esta infografía te he hecho un resumen de lo que yo tendría en cuenta la próxima vez.

Recomendaciones

1.Hidratar el cuerpo y alimentación

Va a ser un finde intenso y necesitas estar bien hidratada, puedes tomar infusiones y comer fruta o zumos. Sobre la comida, igual te sorprende, pero para mí fue todo un reto. Los hábitos alimenticios son muy personales y yo sentí algunas limitaciones:

  • En mi día a día nunca me salto las comidas. Cosa que, según descubrí precisamente en una clase de ayurveda en el congreso, es una característica de los que somos Pitta, qué gracioso). Si no puedo hacer alguna comida, me siento bastante descolocada.

Te pongo en situación: Cuando llegamos el viernes a mediodía teníamos una clase con David Kyle a las 15h. Yo había desayunado muy temprano a las 7 de la mañana y solo tenía unos anacardos, pero comer anacardos nada más en mi esquema mental no entraba, jaja, gracias que pude comer una ensaladita ligera y me fue genial. Pero me di cuenta de que no estaba preparada para la ocasión, por lo que tengo que acostumbrar a mi cuerpo a estas situaciones y planificar mejor la próxima vez, ya sabiendo que me cuesta no hacer mi “comida” o estar a base de frutos secos y fruta todo un día para mí es difícil y más, haciendo ejercicio.

  • Lo segundo es que soy muy cafetera. Buf, esto también fue un hándicap. Levantarme por la mañana y no tomar café sí que es un reto importante, jeje. El primer día hasta pagué el buffet del apartamento solo para tomar café, jajaja, que encima era bastante malo y caro. Me pregunto por qué no me puedo conformar con un té, que teníamos y me gusta, pero para mí es como si no hubiera tomado nada.

2. Estudia el programa del congreso y hazte una hoja de ruta realista.

Si no entiendes algo, o necesitas más información pregúntale a los organizadores o a los propios profesores antes de la clase. Así evitas arrepentimientos y sorpresas, jeje.

Yo te sugiero que combines clases más físicas con otras más tranquilas y si tienes claro que te gusta un profesor que aproveches la ocasión. Luego puedes reservar algún momento para probar cosas nuevas. Así tendrás de todo un poco. A mí, por ejemplo, me sirvió probar otros estilos para reafirmarme más como ashtangui. Me gustó probarlos, pero siento que lo que me da el ashtanga no me lo dan los otros estilos. Las clases Mysore son como una terapia, hay silencio, solo oyes la respiración y cada uno está en su nivel. Es una clase muy personalizada. Aunque seamos muchos practicando a la vez en la shala es como si estuvieras solo, pero escuchar a los demás respirar te da como fuerza. Además, llegas a las posturas progresivamente, de forma que el cuerpo se prepara para las que te cuestan más. Y, por último, la mente desconecta y va como en piloto automático pero estando consciente y alerta. Lo valoro mucho y, por ahora, no lo cambio por nada.

3. Dosifica tu energía.

Todavía no hemos conseguido el don de la omnipresencia y la energía tiene un límite. Está claro que todos somos diferentes y unos aguantamos más que otros. Así todo, piensa que en algún momento, tendrás que parar a descansar un poquito. Yo me plantearía si es realista ir a dos, tres o cuatro clases al día. Esto te puede ayudar a decidir si te vale la pena coger un pase completo, o por días, o elegir ir solo a las clases de un profesor concreto que te guste mucho. El primer día puede que aguantes todo, pero el segundo ya notarás el cansancio y, el tercero, según cómo lo hayas gestionado, lo llevarás mejor o peor.

Al final del post te cuento a lo que asistí yo por si te sirve de referencia y un enlace al programa de este año…

4. Piensa en equiparte

Parece una tontería pero yo ya he cogido recortes para la próxima. Cómo equiparte es algo muy personal. Esta vez llevé una mochila pequeña pensando en cargar poco peso, porque tenía que llevar la esterilla también (escoge la más ligera de tu colección, jeje). Creo que era mejor llevar una mochila más grande para poder meter ahí el agua, la fruta, etc. Además, la esterilla que llevé este año no era muy pesada, así que tampoco era un problema. No te olvides de llevarte algo de abrigo para cuando termina  (aquí por las noches refrescaba un poco), a lo mejor llevarte una muda por si sudas mucho. Creo que llevarte lo que tú uses para lesiones, dolor de cabeza puede ser útil. Yo me suelo llevar crema o aceite de árnica y paracetamol, pero a partir de ahora llevaré también algún aceite esencial. Y, por último, dos cositas más que a mí me fueron útiles:  llevar un zapato cómodo de quitar y poner como pueden ser las cholas de playa (chancletas), y el cepillo de dientes.

5. Sin expectativas.

Sé flexible y vete con la mentalidad de ser capaz de adaptarte a las circunstancias. Esto te vale para todo en la vida, pero sobre todo cuando vas a estar conviviendo con más personas, abre tu mente y déjate llevar. Aunque tengas un plan en tu cabeza, si la situación se da de otra forma, fluye… Para mí en este sentido fue muy fácil la convivencia y la verdad es que se agradece mucho estar con personas flexibles y amables. Querer el bienestar de los demás también es yoga.

6. Consciencia

Cuida tu cuerpo y estate muy consciente. Si no has calentado el cuerpo puedes lesionarte muy fácilmente. Yo estuve súper consciente y así todo volví tocada. Un truco es tratar de combinar clases de diferentes estilos. Por ejemplo, hacer de menos a más: una clase más suave o teórica y después la dinámica, o al revés, primero algo más fuerte y después más tranqui.

Aquí como los profesores daban una clase por día, muchos las planificaron de forma progresiva. Es decir, el primer día hacían una clase tipo introducción y los siguientes días querían profundizar más y la clase era más avanzada. Esto significa que igual ibas el tercer día de clase y te daban bastante caña. Así que es algo a tener en cuenta. Si no se puede saber cómo será la clase, pues haz lo que puedas escuchando mucho tu cuerpo para evitar lesiones.

Como te decía, yo volví un poco tocada de una cadera y notaba molestias en la espalda en algunos movimientos. Al volver a mi práctica de ashtanga, la cadera dejó de molestar rápidamente, pero al pasar unos días fue muy curioso porque me sentía genial practicando y, de pronto, en una postura de la serie intermedia que no llevo mucho tiempo practicando (bhekasana y luego en dhanurasana) noté como un clavo en la espalda. Tuve que parar y adaptar el resto de la práctica, pero fue una contractura súper fuerte que ya se me está yendo gracias a estiramientos, calor, aceite de árnica y terapia con una técnica muy suave llamada Técnica Bowen. Así que bueno, esto es solo para que tomes consciencia. Siempre es mejor prevenir que curar.

¡Si todo esto no te afecta para nada, te felicito y admiro!

Conclusiones

Aprender de todo es mi lema

  • A pesar de las pequeñas incomodidades que te he comentado, no son cosas que tengan una trascendencia vital, pero pienso que, en mi caso, sería fantástico no depender tanto del café, y ser consciente de que mi cuerpo tiene sus reservas por lo que tampoco pasa nada por pasar un poco de hambre. Esto me daría libertad y me permitiría disfrutar más del presente. Igual para ti estas cosas son tonterías, pero yo soy una persona que me autoanalizo bastante y me gusta mejorar y sentirme libre. Por tanto, te recomiendo que si eres como yo, te mentalices un poco a salir de tu zona de confort o te prepares bien para tenerlo todo controlado,jeje.
  • Me he reafirmado como practicante de ashtanga, después de probar clases de vinyasa dinámico, iyengar, hatha… Sin desmerecerlos para nada (espero que no se malinterprete, esto únicamente una opinión personal), siento que el método del ashtanga me aporta algo interiormente, que no me aportaron esas clases. Estoy acostumbrada a clases estilo Mysore que se respeta mi ritmo, mi día, mi momento…  En las clases dinámicas, sentí que tenía que correr para poner posturas y en la de Iyengar sentí que se hacen muchas indicaciones verbales y muchos ajustes y como que me faltaba ese fluir con la respiración para que mi cuerpo se sintiera cómodo.
  • Dicho esto, no me gustan las etiquetas ni los prejuicios a otros estilos, por lo que no voy a ser yo quien dicte sentencia sobre estilos que no conozco en profundidad. Entiendo que estas clases estaban diseñadas en formato taller para este evento en particular y que puede haber diferencias con las clases habituales de estos estilos, así todo, creo que el ashtanga (enseñado bien) aúna todo esto de una forma experiencial y al automatizar tus movimientos te da una paz mental que, en mi opinión personal, es oro.
  • También quiero añadir que relacionar un estilo de yoga con lesiones, no ayuda a nadie y perjudica bastante porque se crean ideas equivocadas: el ashtanga no te lesiona, tampoco el Iyengar, ni el Hatha etc. Lo que te puede provocar una lesión es un ajuste mal realizado, o un movimiento mal ejecutado. Por eso, hay que practicar con mucha consciencia y no llevar a tu cuerpo a situaciones límite.
  • Vale la pena hacer esto del pase completo alguna vez y me ha encantado a nivel personal de compartir con otras personas con tus misma pasión, pero en cuanto a cantidad ir a dos clases al día lo veo suficiente.

¿A qué clases asistí yo?

El viernes por la mañana (no pude ir porque estaba viajando), por la tarde fui a dos clases, la primera de David Kyle (Inversiones) a las 15:30h y la segunda de Terence Ollivierra (Ajustes en Asana) a las 18:00h. El sábado fui directamente a la clase mi profesora Ana Lestard (Introducción al Ashtanga Yoga) y luego a las 15:30 repetí David Kyle (Desarrollando la fuerza para las vinyasas). El domingo a las 7:30h fui a Yoshio Hama (Dharma Yoga) y, por último, asistí al taller de Elena Filippova (Ayurveda Workshop). 

Hubo algún momento en el que pudimos ir a alguna cosa más pero elegimos conversar o ir a la playa porque como te digo hay que dosificar y ser flexible y el cuerpo nos pedía relax.

Si tienes curiosidad, mira aquí el Programa del Gran Canaria Yoga Conference.

Bueno, pues esto es todo por hoy, no estoy del todo segura de si este post es útil o no pero bueno, pensé que la única forma de saberlo es publicarlo y ver un poco la respuesta.

Si has vivido algo parecido o tienes algún consejo, ¡compártelo en los comentarios para que todos podamos enriquecernos! ¡Ya estoy trabajando en el próximo post!

2 Comentarios

  1. Ana

    Claro que es útil, al menor para mí, así cuando vaya a primer congreso, iré con la lección aprendida de tus errores, jejeje.
    Yo recientemente he ido a un curso de otro tipo de yoga y me ha pasado lo mismo que a ti, me reafirmo como asthagui.
    Gracias por compartir y espero que nos cuentes los tips que has aprendido.

    Responder
    • Merce Laynez

      Hola Ana, muchísimas gracias por tu comentario, me hace mucha ilusión :) Siii jeje esa es la idea que mi experiencia sirva a otras personas ;) Espero tener el próximo post pronto! Un saludo!

      Responder

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